El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que este jueves se entregará a las autoridades de Georgia, donde está acusado de varios delitos relacionados con su intento de alterar el resultado de las elecciones presidenciales de 2020 en ese estado. Se trata de la cuarta causa penal que afronta el exmandatario, que sigue negando su derrota frente a Joe Biden y denunciando un supuesto fraude electoral sin pruebas.
En este artículo, te contamos los detalles de la imputación de Trump en Georgia, las posibles consecuencias legales que podría sufrir y las claves para entender el contexto político y judicial que rodea al caso.
¿Qué hizo Donald Trump en Georgia?
Según la fiscal del condado de Fulton, Fani Willis, Trump y otros 18 colaboradores formaron parte de una “empresa criminal” que trató de manipular los resultados electorales en Georgia mediante diversas acciones ilegales, como hacer declaraciones falsas, presentar documentos falsos o falsificados, suplantar a funcionarios, acceder a ordenadores sin autorización e intentar influir en testigos.
La principal prueba contra Trump es una llamada telefónica que mantuvo el 2 de enero con el secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, responsable de supervisar las elecciones en el estado. En esa conversación, que fue grabada y difundida por los medios, Trump le pidió a Raffensperger que “encontrara” los votos suficientes para revertir la victoria de Biden en Georgia, donde el demócrata ganó por un estrecho margen de unos 12.000 votos.
Trump también presionó a otros funcionarios estatales y locales para que apoyaran sus denuncias infundadas de fraude electoral y para que impugnaran o anularan los resultados certificados por las autoridades electorales. Además, alentó a sus seguidores a protestar contra el recuento de votos y a acudir al Capitolio el 6 de enero, cuando se produjo el violento asalto que dejó cinco muertos.
¿De qué se le acusa y qué pena podría recibir?
La fiscal Willis presentó la semana pasada una acusación formal contra Trump y sus 18 coimputados ante un gran jurado del condado de Fulton, que la aceptó por unanimidad. La acusación consta de 41 cargos, 13 de los cuales corresponden a Trump.
El cargo más grave es el de violar la ley RICO (por sus siglas en inglés), una norma diseñada para combatir el crimen organizado que permite agrupar diferentes delitos bajo una misma acusación. Esta ley se ha utilizado habitualmente contra capos de la mafia, pero también contra políticos corruptos o empresas fraudulentas.
La ley RICO establece una pena máxima de 20 años de prisión por cada cargo, lo que significa que Trump podría enfrentarse a una condena de hasta 260 años si es declarado culpable. Sin embargo, es poco probable que reciba una pena tan elevada, ya que los jueces suelen tener en cuenta otros factores como los antecedentes penales o la cooperación con la justicia.
Además del cargo por violar la ley RICO, Trump también está acusado de otros 12 delitos menores, como hacer declaraciones falsas, presentar documentos falsos o falsificados, suplantar a funcionarios o intentar influir en testigos. Estos delitos tienen penas que van desde los seis meses hasta los cinco años de cárcel por cada uno.
¿Qué ha dicho Trump al respecto?
Trump ha negado todas las acusaciones y ha asegurado que se trata de una “caza de brujas” impulsada por sus adversarios políticos. En un mensaje publicado este lunes en su red social Truth Social, el expresidente confirmó que se entregará a las autoridades el jueves y dijo que su “viaje” a Atlanta no será por cometer ningún asesinato sino por “hacer UNA LLAMADA PERFECTA”.
Trump también criticó duramente a la fiscal Willis, a la que acusó de ser una “fanática radical de izquierda” y una “fiscal deshonesta”. Asimismo, arremetió contra el secretario Raffensperger y el gobernador republicano de Georgia, Brian Kemp, a los que calificó de “traidores” por no respaldar sus denuncias de fraude electoral.
El exmandatario ha anunciado que se defenderá con “todas las armas legales” a su alcance y que confía en demostrar su inocencia ante los tribunales. Además, ha pedido el apoyo de sus seguidores y ha reiterado su intención de presentarse a las elecciones presidenciales de 2024.
¿Qué otras causas penales tiene Trump?
La imputación en Georgia no es la única causa penal que afronta Trump. El expresidente también está acusado en otros tres estados por diferentes motivos.
En Washington D.C., Trump fue imputado hace dos semanas por un gran jurado de cuatro cargos por supuestamente intentar revertir el resultado de las elecciones de 2020 en EE.UU. y por alentar el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Estos cargos podrían conllevar una pena de hasta 10 años de cárcel cada uno.
En Nueva York, Trump ha sido imputado de 34 cargos por los pagos a la actriz porno Stormy Daniels, con la que tuvo un “affaire” en el pasado, para comprar su silencio durante la campaña electoral de 2016. Estos cargos incluyen fraude fiscal, falsificación de registros empresariales y conspiración. La pena máxima por cada cargo es de cuatro años de prisión.
La otra causa penal es en Florida, donde está acusado de 40 cargos por sustraer ilegalmente y mantener en su mansión de Mar-a-Lago documentos clasificados que sacó de la Casa Blanca. Estos cargos implican violaciones de la ley de espionaje, la ley de registros presidenciales y la ley de protección de información clasificada. La pena máxima por cada cargo es de 10 años de cárcel.
¿Qué impacto tendrá este caso en la política estadounidense?
El caso de Georgia es el más relevante desde el punto de vista político, ya que se centra en el intento de Trump de alterar las elecciones presidenciales, el pilar fundamental de la democracia estadounidense. Además, se produce en un momento en el que el expresidente sigue teniendo una gran influencia sobre el Partido Republicano y sus bases, que le siguen considerando como su líder legítimo.
El proceso judicial podría tener consecuencias tanto para Trump como para sus aliados y opositores. Por un lado, podría debilitar sus aspiraciones políticas para 2024, ya que tendría que hacer frente a varios juicios y posibles condenas que dañarían su imagen pública y su credibilidad. Por otro lado, podría movilizar a sus seguidores más fieles, que le verían como una víctima del sistema y le darían más apoyo.
Para los demócratas, el caso podría ser una oportunidad para demostrar que nadie está por encima de la ley y que se debe rendir cuentas por los actos ilegales cometidos durante el ejercicio del poder. Sin embargo, también podría generar una mayor polarización y confrontación entre los dos partidos, lo que dificultaría la gobernabilidad y la cooperación en temas clave para el país.